Por orden judicial, a los 11 años, es confinado en un hogar de menores de Llolleo. Prematuro el joven, a los 14 ataca sexualmente a una profesora alemana en compañia de dos colegas de la población María Caro. Pero sin lugar a dudas, el crimen que lo coloca en el estrellato de la delicuencia en Chile, fue la demostración de amor hacia su polola. No fueron caricias las que dio, sino golpes para violarla, no fueron dulces los que regaló, sino palos hasta matarla, y luego, sin remordimiento alguno, la descuartizó con el fin de devorar sus restos. 

"El Tila" definitivamente impuso la pauta en cuanto a enfermizos homicidios y desquiciados robos se trata. Obras como las del sicópata de la Dehesa, hacen recordar lo animal que puede llegar a ser el ser humano, la sangre y el sexo sin consentimiento como adicciones producto de un problema mental o quizas como acciones innatas propias de nuestra naturaleza. ¿Donde radica el límite entre el salvajismo y la civilización emborrachada de normas conductuales ligadas una visión racional?.
La desesperación de Roberto Martinez Vasquez lo empujó al suicidio, colgandose de su celda usando sus pantalones como soga ejecutoria. Probablemente fueron las voces de sus víctimas lo que perturbaba su calma, o el sentir el odio de una sociedad que no perdona hijos de puta desalmados que viven del daño, la sangre y la fuerza.
3 comentarios:
24 de septiembre de 2008 a las 23:05
El tila es un pajaron que no merece mi respeto –ni el de nadie a mi parecer- , al igual que cualquiera de esos badulaques que hoy pagan condena por sus crímenes. Y no es que mi canutial y correctial educación me haga pensar así, sino que cualquier persona que comete hasta el más mínimo de los crímenes y es atrapado por la callosa mano de la ley es alguien que en verdad no pensó en lo que estaba haciendo y solo actúo por algún impulso eléctrico producido en su cerebro, que como al mono hace tomar la banana, a él lo hace cometer un crimen para después en su desesperada culpa terminar suicidándose, como un marica.
Yo ya he violado y matado ha mas de 15 rosaditas escolares –y nadie puede decirme lo contrario, porque no soy un pajaron como el Tila, no soy como el mono cuando toma la banana, cada corta-cartonaso que pego en las vaginas de mis victimas esta antes resuelto en mi cabeza, como la ecuación de 5to grado de funciones cúbicas mas compleja- y sigo aquí tras el ordenador, pensando en mi próximo golpe.
25 de septiembre de 2008 a las 13:44
me he comido a varias ya, sin no antes nutrirlas con el néctar que es mi semen, entre ellas recuerdo a LA MORAL, LA CONCIENCIA, entre otras. Aquí es cuando debería decir, ahora le toca a mi mama.
28 de septiembre de 2008 a las 19:55
Wena Marc
Cuando te escuche la otra vez, pense que era chiste la idea de hacer un blog de sicopatas, pero leyendo creo que quedo bastante bueno, asi que te felicito.
chaup
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